El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha reclasificado un suceso de nivel 0 ocurrido en el año 2005 en la central nuclear de Ascó II (Tarragona) y lo ha categorizado, con los datos disponibles, como nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES). Las inspecciones realizadas por el CSN los días 5 y 6 de junio de 2007, sobre incidencias en el sistema de agua de alimentación auxiliar, han revelado que se produjo un fallo adicional que no fue advertido por el titular y ha exigido al titular un análisis exhaustivo de las causas de la omisión y un programa de acciones correctivas para evitar que vuelva a ocurrir.
El suceso, ocurrido el día 14 de enero de 2005 y notificado como “Disparo de reactor por actuación del relé Buchholz de fase S del transformador principal”, fue clasificado inicialmente como nivel 0 en la INES. Lo que se ha detectado durante la actual revisión del comportamiento del sistema de agua de alimentación auxiliar, en la que se han analizado varios incidentes con actuación real de este sistema, es que, tras la parada automática del reactor, una de las tres bombas del sistema de agua de alimentación auxiliar falló en su función de proporcionar agua al generador de vapor B. Esto ha provocado la reclasificación del suceso a nivel 1.
Esta nueva clasificación se deriva de un suceso con iniciador real (parada automática del reactor), en el que la función de seguridad de refrigeración del combustible ha estado cubierta en todo momento, y en el que el fallo de una de las tres bombas sitúa al sistema fuera de su capacidad plena, pero dentro de los requisitos de las especificaciones de funcionamiento, que permiten la operación a potencia durante 72 horas con una de las tres bombas del sistema inoperables.
Al analizar los registros de las últimas paradas automáticas de la central obtenidos de su computador de procesos, los técnicos del CSN detectaron que, tras la parada automática del 14 de enero de 2005 y durante algo más de dos minutos y medio, no hubo aporte de agua al generador de vapor B. Esta situación se mantuvo hasta que el personal de operación abrió las interconexiones del sistema y alimentó los tres generadores de vapor, siguiendo sus procedimientos, sin advertir el fallo del equipo de seguridad.
En todo caso este suceso no supuso riesgo para los trabajadores, la población o el medio ambiente.