El titular de la central nuclear Vandellós II (Tarragona) ha comunicado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), siguiendo el procedimiento reglamentario, una bajada de potencia no programada superior al 20% tras detectar un aumento de temperatura en una de las tres fases del seccionador del transformador principal.
La función de los seccionadores es mantener aislada una instalación eléctrica de su red de alimentación de forma que esa instalación quede protegida si se producen cargas eléctricas demasiado elevadas.
El titular de Vandellós II ha procedido a desacoplar la central de la red eléctrica para revisar tanto el seccionador como el resto de equipos del transformador y resto del parque eléctrico, puesto que esta maniobra sólo se puede llevar a cabo si estos no disponen de carga.
El suceso se ha producido en la parte no nuclear de la instalación después de que el fin de semana pasado la central finalizara los trabajos de recarga de combustible.
El Consejo de Seguridad Nuclear, según se establece en sus procedimientos, informó a través de su página web de la recepción de notificación de este suceso.
El suceso, que no ha tenido impacto en los trabajadores, el público ni en el medio ambiente, se clasifica con nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES).