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8/11/2011

Dentro del Programa de Caminos Naturales El MARM llevará a cabo actuaciones de mantenimiento y mejora del Camino Natural del Ebro

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y
Marino, a través de la Dirección General de Desarrollo Sostenible del
Medio Rural, dentro del Programa Caminos Naturales, llevará a cabo
durante los dos próximos meses y medio diversas actuaciones de
mantenimiento y mejora del Camino Natural del Ebro.
En concreto las obras están destinadas a conseguir la continuidad y
condiciones de tránsito y uso de la traza y áreas asociadas (áreas
recreativas, de descanso o estacionamientos), y a reparar los deterioros
provocados por los agentes atmosféricos y por el uso y el paso del
tiempo.
También se van a realizar labores de limpieza y transitabilidad del camino
y sus áreas asociadas. Se trabajará en la superficie de tránsito y
estancia, en los terrenos subyacentes, en el desagüe superficial y drenaje
de las aguas que lleguen al camino, en la estabilidad de los taludes
adyacentes al camino o en las plantaciones que pueden necesitar ser
saneadas.

Por otro lado la señalización, el mobiliario y los cerramientos presentan
algunos deterioros o incluso su pérdida total, por lo que se restaurarán
elementos o, si es el caso, se tendrán que reponer totalmente.
El Camino Natural del Ebro se articula en torno a este río, el más
caudaloso de la Península Ibérica. El Camino Natural comienza en el
paraje de Fontibres, cuyo nombre deriva del romano Fontes-Iberis,
Fuentes del Ebro, enclave del nacimiento del río, junto al Centro de
Interpretación del Ebro, y termina en Riumar, a orillas del Mediterráneo.
Su longitud es de casi 1.300 km y atraviesa las Comunidades Autónomas
de Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Aragón y Cataluña. Por ello,
desde tiempos históricos ha tenido gran importancia en el transporte y
circulación (fluvial y terrestre) de personas y bienes entre el interior de la
península y el Mediterráneo, lo que ha dejado un valioso patrimonio
cultural.
Además, la magnitud de la cuenca, con un cauce de más de 900 km,
permite la sucesión y solapamiento de múltiples paisajes, desde la alta
montaña al mar, a través de los desiertos de Las Bardenas Reales y de
Los Monegros, lo que procura una enorme biodiversidad de especies de
fauna y flora.